Hoy quiero contaros una de esas historias que ponen los "pelos de gallina" y que te enseñan a valorar más que nunca la importancia de la salud y de la suerte que tenemos algunos de venir al mundo en perfectas condiciones. Kilian nació con el corazón pachuchito y a los pocos días de venir al mundo ya tuvo que ser operado... A sus cuatro meses volverán a operarle porque su corazón sigue sin funcionar como debería... Es un ¡¡gran luchador!! Imaginaos el mal trago que tiene que estar pasando su familia, ¡sobretodo sus aitas! Por eso, ya que hace unos días celebraron su bautizo, sus tíos pensaron en hacerles un regalo que les diera un chute de energía positiva y muchas más fuerzas (de las que ya tienen) para seguir adelante.
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